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lunes, 24 de julio de 2017

El que tapón se paso de rosca

Este texto, no tiene ni metáforas, ni símiles, ni hipérboles, ni palabras distintas... Este texto es el definitivo.

He intentado volver a ser el que era en un principio, he intentado ser aquel chico de un 15 de noviembre, he intentado volver a ser aquel chico que posó su mano sobre tu hombro para decirte como se usaba la cafetera, vuelvo a ser ese chico que quedó contigo ese sábado con mas ilusión que nervios, he intentado volver a ser aquel chico que se enamoró perdidamente, aquel chico que sabe que el día 5 de enero es un día importante pero por otros motivos que el del resto de personas... por que para mi el día que ocurrió aquella fatídica decisión que tomé, ese día, para mi se paró el reloj.

Para mi solo ha sido un tiempo muerto, me he levantado durante todos estos meses acordándome de ti cada puto segundo, no he tenido otra cosa en la cabeza, solo pensaba en ti por la mañana, a la hora de comer, en la cena y así cada día. Sigo teniendo tu foto en mi cartera, esa foto que te pedí, sigo teniendo tu carta de 5 meses juntos en mi coche, sigo teniendo tu cuadro mosaico en mi habitación colgado, sigo teniendo el anillo y la pulsera muy presente. Sigo teniendo todos tus esfuerzos por hacer que esto hubiese funcionado muy presentes, sigo viéndote en cada calle donde he estado contigo, sigo acordándome y he visitado recientemente el poste donde están nuestras iniciales grabadas muy cerca del templo, sigo temiendo verte con otro si no soy yo, sigo teniendo taquicardias pensando en ello, sigo escuchando a Bruno Mars y sus canciones y recordando como las cantábamos, sigo y sigo...

Es muy injusto querer y marearte a mi compás, lo sé de sobra, pero pensaba que aun había algo por tu parte que si que haría resurgir esto, pero me equivocaba... y es normal por otra parte.

Por eso quiero reconocer todos mis errores, el daño que he hecho es irreparable, ahora lo sé, la cagué y espero que al menos que tú seas feliz  de verdad. Que seas lo que de verdad quieres ser y con quién quieras estar. Yo no voy a jugar al juego de "esta superado", cuando no lo está.

Y sí sigo diciendo que eres el amor de mi vida, el amor de mi vida que no salió bien porque yo la jodí, porque no supe gestionar mis nervios o porque no tenia que ser.

Te he echado de menos todos estos meses y lo sigo haciendo...




Dicho esto, creo que es hora de dejar paso a una nueva etapa, debo evolucionar y crecer para superar o voy a caer en un agujero negro donde va a ser difícil salir y no quiero estar así. Voy a luchar por ser mejor, por ser alguien que merezca la pena, quizás en un futuro nos veamos y todo esto lo veamos como algo que debía ser y quizás... vuelva a resurgir...la esperanza es lo ultimo que se pierde no?

Por eso esta va a ser la ultima entrada de el blog. No lo voy a cerrar, nunca haría eso. Son muchos años escribiendo en él y debo mantenerlo.

Gracias por haberme leído todos estos años,

muchas gracias a quién sea quién lo lea,

Mario.




martes, 11 de julio de 2017

Y tú??

Seis horas quedaban para el solsticio de verano y aún él no se había enterado de que ella ya pensaba en sus labios...Disfrutaba de fuegos artificiales en la playa donde sus amigos le decían una y otra vez que porqué seguía solo...Él sabia la respuesta perfectamente, al igual que una cerveza, él era reservado, era frío, era fuerte y amargo, estaba metido dentro de cristal... él era aun un alma en pena buscando a su musa.

Ella ya había rehecho su vida, era ya independiente y lejana de aquel momento amargo donde todo se torció, disfrutaba de ella misma y de su libertad. De vez en cuando el fantasma de las navidades se pasaba para atormentar alguna noche pero nada preocupante y cada vez menos habitual por suerte.

Mientras escribía en una libreta sin tapas llenas de garabatos por los bordes, se acerco un señor, alto con corbata y bigote, por sus manos se notaba que ese no era su vestimenta habitual, "Perdone, conoce donde esta la comisaria mas cercana?". Preguntó con ganas de salir corriendo. "Ni si quiera soy de aquí, disculpe quizás ese grupo"- señaló a un grupo de chicos- " sepa donde hay una comisaria". Y sin esperar respuesta se volvió a sus notas donde seguía inmerso en su mas profunda poesía donde el alma estaba expuesta.

Diez pasos dio hasta encontrarse con ella de frente  y sin esperarlo se quedaron mirándose durante una eternidad. Se miraron como nunca antes, pero esa mirada era familiar para ambos. Él dio el primer paso y dijo un hola que solo escuchó el cuello de su camisa, ella a su vez pregunto que tal y todo se nubló por un instante con la nube negra de los recuerdos, cada uno estaba pensando en la ultima vez que se vieron... Todo había cambiado tanto...

La despedida fue dulce pero a la vez amarga sabiendo ambos que no se volverían a ver hasta que el viento y el destino en conjunción lo decidiesen. Él dijo al despedirse: "te he echado de menos". Ella no respondió.

Cuatro minutos decidieron el destino de ambos, cuatro minutos que jamás olvidarán, cuatro minutos de ansiedad, lloros y sentimientos a flor de piel, donde cualquier error se paga caro y nunca supieron gestionarlo.

Todo por el retrete por unos minutos, todo por un simple  "y tu?" que no se respondió.

Gracias por leerme,

Mario


lunes, 3 de julio de 2017

Perder con un full de ases

Perder un imperdible cerrado,
perderme en las sabanas mojadas de la mañana,
perder esa tirita que tapaba un agujero negro de sangre,
perder siempre significa echar de menos,
perder recuerdos desmemoriados,
perder llaves que abren cerraduras importantes,
perder la carta numero cuarenta de la baraja,
perder esa carta que tenia que llegar antes que el soldado terminase su guerra,
perder la vida entre las manos como si de arena se tratase,
perder aún ganando por goleada, perderse en un mar de lagrimas,
perder el tren siendo este el ultimo que debía pasar hacia el camino marcado,
perder la pareja de ese calcetín que tanto te gustaba,
perder el mando en el sofá y que se quede puedo ese canal que tanto odias,
perder las formas cuando te sacan de quicio,
perder la orientación,
perderte usando el GPS,
perder el hilo de atar la bolsa de pan,
perderse en la conversación pensando en lo que has perdido,
perder los segundos que tras lo minutos cuentan las horas que los días que recapitulan los meses,
perder el norte cuando sé perfectamente que tu eres mi sur,
perder entre tus piernas y perder los papeles cuando me miras,
perder el despertador porque no quiero despertar hoy.

Porque perder solo es una palabra, pero perder lo que podías ganar es dolor en el alma.


Gracias por leerme,

Mario